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En la Universidad Nacional de Colombia – Sede Medellín, la diversidad no es un discurso: es una realidad que se vive todos los días en las aulas, los pasillos y los espacios de encuentro. Para el periodo académico 2026-1S, la Sede cuenta con 1.813 estudiantes matriculados en los programas de admisión especial PAES, PEAMA y PAET, una cifra que refleja la pluralidad territorial, étnica y cultural que enriquece el campus.

Con 759 estudiantes en PAES, 911 en PEAMA y 139 en PAET, nuestro campus cobra vida. Aquí, jóvenes de todas las regiones, comunidades indígenas y NARP se encuentran, convirtiendo la universidad en un verdadero reflejo de la riqueza pluricultural de Colombia.

 

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Más que integración: permanencia con sentido

Las estrategias impulsadas por Bienestar Universitario, como los espacios de encuentro, diálogo y acompañamiento, están orientadas a algo más profundo que la integración social: buscan consolidar la permanencia académica con bienestar integral.

Para Samuel David Bedoya, estudiante PAES, estas iniciativas son fundamentales:

“Considero que estos programas que organiza Bienestar son importantes para mi permanencia académica acá en la universidad, porque me permiten socializar, conocer a nuevas personas. Yo a la U no solo vengo a estudiar, sino también a formar lazos y relaciones con las demás personas”.

Lo que se está construyendo es una red. Una red que permite que quienes llegan desde otros territorios no enfrenten solos el proceso de adaptación académica, cultural y emocional.

Rossy Guevara, estudiante PEAMA Amazonía, lo expresa desde lo emocional:

“Para mí esta actividad significa un espacio para reconocer lo que realmente sentimos, porque a veces solo nos enfocamos en estudiar, adaptarnos y olvidamos lo que realmente sentimos”.

En este tipo de escenarios se legitiman las emociones, se comparten miedos y se fortalecen vínculos que funcionan como soporte en momentos de dificultad.

 

Diversidad que se reconoce y se incluye

Andrea Algarín Torres, estudiante PAET, destaca otro aspecto clave:

“Este tipo de actividades me gustan porque me ayudan a permearme y a sentirme incluida dentro de las diferentes culturas que nos rodean”.

La inclusión no ocurre solo a través del acceso a la matrícula; se construye en el día a día, cuando los y las estudiantes se sienten parte de una comunidad que los reconoce, los escucha y los acompaña.

Con estrategias de acompañamiento articuladas entre las Direcciones de Bienestar de las Facultades, la Sección de Acompañamiento Integral, la Oficina PEAMA y colectivos estudiantiles, la Universidad está consolidando un modelo que entiende que la permanencia no es únicamente académica, sino también social, emocional y cultural.

 

El campus como territorio de cuidado

Las cifras hablan de magnitud; las voces hablan de impacto. Con más de 1.800 estudiantes de admisión especial en la Sede Medellín, el reto no es solo garantizar el acceso, sino sostener trayectorias académicas exitosas.

Cuando se crean espacios para el encuentro intercultural, cuando se socializan rutas de apoyo, cuando se legitima la salud mental y el acompañamiento mutuo, se está fortaleciendo algo estructural: la dignidad en la experiencia universitaria.

El campus es diversidad.
El campus es Colombia.