Dignidad Humana: la base de nuestra convivencia universitaria
“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos.” Con esta afirmación inicia el artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, un principio que hoy sigue abriendo una invitación a pensar cómo convivimos en los espacios que habitamos cotidianamente. En un contexto universitario como la Universidad Nacional de Colombia, este principio va más allá de ser una idea declarada y se convierte en una guía para orientar la forma en que nos relacionamos, aprendemos y construimos conocimiento individual y colectivo para garantizar respeto.

Tanto en la UNAL como en la sociedad colombiana en general, para convivir y hablar de dignidad humana e igualdad de derechos, implica entender y aplicar el principio universal, es decir, reconocer que todas las personas, sin excepción, tienen los mismos derechos por el simple hecho de ser humanas; esto en un contexto universitario, significa reconocer la diversidad de trayectorias, culturas, identidades y pensamientos que conviven, entendiendo que cada integrante de la comunidad merece respeto y condiciones dignas para desarrollar su proyecto de vida.
En este sentido, la Universidad Nacional de Colombia se configura como un espacio donde las diferencias deberían enriquecer el debate y la construcción del conocimiento, y en donde ninguna divergencia se convierta en motivo de exclusión o inequidad, y para esto es necesario que todos los actores de la comunidad universitaria promuevan relaciones basadas en el respeto, la escucha activa y brindemos a la otredad el reconocimiento de igualdad en derechos y dignidad humana, esto es fundamental para fortalecer una cultura universitaria de convivencia armónica y respeto por la diversidad.
Los Derechos Humanos son en su naturaleza: interdependientes e indivisibles. Esto quiere decir que todos los derechos están entrelazados entre sí y que no pueden garantizarse unos sin considerar los otros. Por ejemplo, el derecho a la educación se relaciona con el acceso a la salud, la alimentación, el bienestar emocional y las condiciones materiales que permiten estudiar y permanecer en la universidad.
En este escenario, los programas de Bienestar Universitario cumplen un papel esencial dentro de la vida institucional. A través de iniciativas de apoyo socioeconómico, acompañamiento psicosocial, promoción de la salud, actividades culturales y deportivas, entre otras estrategias, se busca generar condiciones que favorezcan la permanencia y el desarrollo integral de las y los estudiantes. Estas acciones no solo atienden necesidades concretas, sino que también reflejan un compromiso con la dignidad humana y la igualdad de oportunidades.
Construir una convivencia universitaria basada en los Derechos Humanos implica reconocer que cada persona cuenta y que cada experiencia aporta a la vida colectiva del campus. Cuando la dignidad, la equidad y el respeto orientan nuestras prácticas cotidianas, la Universidad se fortalece como un espacio donde aprender también significa convivir, cuidar y reconocer al otro.
¿Qué estrategias tiene el Programa de Convivencia y Cotidianidad en DDHH?
- Atención psicosocial a miembros de la comunidad universitario en situación de vulneración de derechos.
- Orientación en canales y rutas para las denuncias de vulneración de derechos y el restablecimiento del mismo.
- Estrategias grupales como talleres y charlas para la sensibilización y respeto por los DDHH.
- Divulgación en aulas de clase y en jornadas pedagógicas del Sistema de Alertas Tempranas con sus guías para la atención de casos de vulneración de DDHH, tales como desapariciones y amenazas.
Por: CAMILO ESCOBAR HOYOS/ PSICÓLOGO - Programa de Convivencia y Cotidianidad - Sección de Acompañamiento Integral - Dirección Bienestar Universitario-Universidad Nacional de Colombia - Sede Medellín
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