Escudo de la República de Colombia

Equipos deportivos U.N.

A- A A+

 

El jiu-jitsu está en la sangre de Kevin

 

Se ajusta el cinturón negro al kimono, el saludo es breve. El cuerpo en tensión, la mente en precisión. Kevin sabe que si lo derriba primero va a tener dos puntos iniciales, pero derribarlo implica estar expuesto a un ataque aéreo. Decide esperar, el contrincante ataca, pero la reacción es rápida, ambos caen al suelo y empieza realmente el combate. De lejos parece solo el forcejeo de dos hombres, de cerca es toda una verdadera batalla de técnica, fuerza y resistencia. Después de 2 minutos de llaves, apretones y patadas el contrincante le da 3 palmadas a Kevin, la señal de que se rinde, Kevin gana el combate por sumisión. El triunfo relaja el cuerpo y saca sonrisas. El nuevo campeón panamericano de jiu- jitsu 2017 es Kevin Cuervo Vieira, estudiante de economía de la Universidad Nacional sede Medellín.

 

La tradición de un campeón

Le gusta la astronomía, tiene dos hermanos, vive en Envigado y solo le faltan 5 materias para graduarse como economista, carrera que lo ha convertido en una persona precisa, y cuidadosa, cualidades apropiadas para ser el mejor peleador colombiano de jiu-jitzu. Para Kevin triunfar en el deporte no es ajeno a su naturaleza, hasta los 15 años practicó squash y logró varios triunfos a nivel departamental, sin embargo, en su sangre fluía otro deporte, más acorde a sus cualidades físicas. Su madre hace parte de la tercera generación de la familia Gracie, los pioneros y revolucionarios del jiu-jitsu en Brasil, esta familia es la cuna de grandes deportistas y triunfadores en este arte marcial. Desde pequeño Kevin vivió entre Colombia y Brasil, y se vio influenciado por las tradiciones brasileñas de su familia materna que lo impulsaban a ser un gran peleador, pero también por su familia paterna, paisa, convencida de que el estudio era el mejor camino. Su primer acercamiento al jiu-jitsu fue a los 12 años, cuando uno de sus tíos brasileños, le dio su primera clase. “La clase fue de defensa personal, a mí me gustó pero no para practicarlo en ese momento, yo estaba encarretado con el futbol y con el surf”.

-¡Vos sos un Gracie pirata, chiviado!

-Uhhh que pena ser un Gracie y no saber pelear…

-¡Pirata, pirata, pirata!

Su mejor amigo de la infancia lo molestaba constantemente por pertenecer a la familia insignia del jiu-jitsu y no ser un peleador, por no seguir esta tradición que es muy respetada en Brasil. “Yo me quedaba callado el principio, pero luego me puse a entrenar 3 meses seguidos, y un día cuando mi amigo me molestó, lo tumbé al piso y le hice una llave que lo dominó, desde ese momento yo entendí que esta vaina si funciona, mi amigo jamás me volvió a molestar y gané mucha confianza en mí mismo”.

Kevin decidió hacerle caso a su sangre, a su tradición, esa que lo bautizó con un nombre con K, como todos los hombres de su familia, pues estos nombres al ser pronunciados tienen más potencia en la batalla. Entrenó junto a su hermano en una academia familiar, obtuvo su primer triunfo en competencia a los 15 años, pesando mucho menos que la categoría más baja. En el 2008 regresa a Medellín, ciudad en la que no se practicaba jiu-jitsu, así que paró su formación hasta que en el 2011 su hermano funda la primera academia en la ciudad, y desde ese momento Kevin no paró de ganar. Compite en la JJIF (Federación Internacional de Jiu-Jitsu), organización que busca la inclusión de este arte marcial en los juegos olímpicos. En los torneos de jiu-jitsu se compite por categorías distinguidas por los colores del cinturón, y finalmente en una gran categoría llamada “Absoluta” donde solo pueden participar los ganadores de medallas en las anteriores categorías, es una categoría de solo ganadores. Kevin ha ganado 7 absolutos, uno por cada color de cinturón por el que ha competido, es el único deportista nacional con este record.

 

 Al ser un deporte de contacto, se está expuesto constantemente a lesiones, en su carrera Kevin no ha estado ajeno a ellas, en los panamericanos del 2016 realizado en Panamá Kevin se lesionó la clavícula, lo que le impidió competir este torneo y lo sacó 3 meses de las peleas. Además el jiu-jitsu se basa en la defensa personal, y es una ventaja en situaciones inesperadas y violentas, sin embargo Kevin recomienda no usar esta técnica cuando se está en real peligro, o se enfrenta a alguien armado. “Yo camino muy prevenido, le temo a caminar en la calle, y me dicen que porqué un campeón le teme a eso, pero es mejor prevenir, el jiu-jitsu solo lo usaría en un caso extremo de vida o muerte”.

El jiu-jitsu llega a la U.N.

Luego de su triunfo en los panamericanos de Cancún en el 2017 Kevin, quien ya era conocido en la universidad por sus logros deportivos decide proponerle a la Sección de Actividad Física y Deporte abrir un grupo formativo de Jiu-Jitsu, al cual se inscribieron más de 50 personas, y en la actualidad cuenta con participantes quienes como asegura Kevin, quieren dedicarse a esta arte marcial. Kevin alterna sus estudios con ser el entrenador del equipo. Sus clases son de dos horas y las divide en 3 momentos: Calentamiento, técnica y combate. “Para practicar jiu-jitsu por primera vez que tener voluntad y dejar el ego afuera, como decimos en este deporte, aquí se lesiona es el que tiene orgullo, la evolución se logra con ensayo error” , dice Kevin quien aspira a seguir cosechando triunfos personales, y también con el grupo de la universidad, pues considera que muchos de sus alumnos ya están preparados para competir, y poder tener un grupo inicial formativo y uno representativo en la universidad.